miércoles, 17 de marzo de 2021
martes, 18 de diciembre de 2018
JUEGOS DE NIÑOS, DE PIETER BRUEGHEL (EL VIEJO)
Por Inmaculada Ruíz VeraA este pintor que vivió hace mucho, mucho tiempo le llamaban “el viejo” para diferenciarlo de su hijo mayor que, como era costumbre, le pusieron el mismo nombre y se dedicó a la misma profesión.
Dicen que era un hombre tranquilo, sabio y discreto, pero en compañía, era divertido y le gustaba asustar a la gente o sus aprendices con historias de fantasmas y cientos de otras diabluras, por lo que se le llamaba “Pieter el Gracioso” (Hay una niña haciendo pipí en este cuadro, ¿La ves? ¿Y a los gorros que forman una cara?).
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Siguiendo con su costumbre de representar temas populares, pintó este cuadro llamado “Juego de niños” en el que encontramos a más de 200 niños y niñas jugando a 90 juegos diferentes. Vemos como los niños juegan en la calle, ya que en esos tiempos ni existían los coches y las casas eran muy pequeñas.
Antiguamente, los niños tenían pocos juguetes hechos especialmente para ellos, por lo que muchos consistían en juegos de imitación de las actividades de los adultos o de ejercicios físicos. Sus juguetes son rudimentarios, como eran los de aquel entonces, pero no les hacía falta mucho más para divertirse. Juegan con un tambor, un globo (¿Sabes de qué está hecho?), al aro, a la gallinita ciega, a la pídola, a la peonza, al caballito, a las tabas, a la silla de la reina, a hacer pompas de jabón, a las muñecas, a las tiendas, a nadar y bucear, caminar sobre zancos, se juegan el tipo haciendo equilibrios y contorsiones, trepando a las verjas y a los árboles. Pero la mayor parte de los juguetes son objetos simples: las nueces les sirven de canicas y los huesecillos de tabas, cabalgan sobre un tonel o gritan dentro, juegan a atrapar una botella atada a una cuerda… algunos de estos juegos continúan practicándose hoy. Este hermoso cuadro nos recuerda que para divertirse no hay nada como la imaginación, así que ¿A qué estás esperando?
La niña haciendo pipí está a la izquierda bajo unos arcos, apoyada en una pared.
Los gorro formando una cara los encuentras en el suelo, a la derecha, 3 gorros negros forman los ojos y la nariz y uno rojo la boca.
El globo lo hacían con tripa de cerdo o de cordero.
jueves, 8 de noviembre de 2018
La historia de Wangari Maathai. "PLANTANDO ÁRBOLES EN KENIA", un cuento de Claire A. Nivola
Muy cerca de España existe un
enorme continente llamado África y en él un hermoso país llamado Kenia. En una
de las muchas granjas dispersas por todo el territorio nació y se crió la niña
Wangari Maathai rodeada de colinas revestidas con un manto verde y multitud de
árboles y arroyos de aguas cristalinas repletos de peces.
Wangari aprendió de sus mayores
que la higuera era un árbol sagrado al que había que respetar al igual que a
los centelleantes huevos de rana que encontraba en los arroyos.
Al crecer viajó a Estados Unidos
a estudiar biología, la ciencia de los seres vivos, y allí conoció a personas
que le enseñaron a pensar en hacer un mundo mejor ¡Que impaciente estaba por
volver a Kenia!
Transcurrieron 5 años antes de
que Wangari regresara a su granja y encontrara que la mayoría de los árboles
habían desaparecido y el arroyo se había secado. Las familias ya no cultivaban
lo necesario para alimentarse, en su lugar solo cultivaban enormes cantidades
de té para vender a otros países, empobreciéndolos aún más, por lo que muchos
se encontraban débiles y enfermos.
Se habían cortado tantos árboles
para ganar espacio para el cultivo del té que los bosques habían desaparecido,
las vacas y las cabras no tenían que comer y las mujeres y los niños debían
caminar cada vez más distancias en busca de leña para cocinar o calentar la
casa. Con cada tala quedaban menos árboles y gran parte del país estaba tan
pelado como un desierto.
Sin árboles no había raíces que
retuvieran el suelo. Sin árboles no había sombra. Lo que antes era un manto
verde ahora era una capa de polvo árido que el viento dispersaba y la lluvia
arrastraba hasta los arroyos y ríos para convertirlos en un lodazal.
- No tenemos agua para beber ni
leña para cocinar y nuestras cabras y vacas no tienen hierba que comer y no dan
leche. Nuestros niños tienen hambre y somos más pobres que antes. Wangari tuvo
una idea. Parecía simple, pero era una gran idea.
- ¿Por qué no plantamos árboles?
Les mostró cómo recoger las semillas de los pocos árboles que quedaban, cómo
abonar el suelo y regarlos, como hacer un hoyo con un palo para introducir la
semilla, y sobre todo a cuidar de los plantones, como si fueran bebés,
regándolos 2 veces al día para que crecieran fuertes.
El agua siempre era difícil de
conseguir. Cavaban un profundo agujero con las manos, se metían dentro para
poder sacar el agua con cubos. Muchos de los primeros plantones murieron, pero
Wangari enseñó a las demás a no darse por vencidas.
Muchas de las mujeres no sabían
leer ni escribir. Eran madres y granjeras y nadie las tomaba en serio. Aun así
ellas estaban dispuestas a cambiar sus propias vidas.
Había que trabajar duro, pero las
mujeres se sentían orgullosas. Ahora, cuando cortaban un árbol, plantaban dos.
Crecieron los bosques de nuevo. Las huertas producían mejores alimentos y todos
ellos se encontraban más fuertes. Los hombres al ver lo que hacían las mujeres,
sintieron admiración por ellas y se les
unieron.
Wangari distribuyó plantones en
las escuelas y enseñó a los alumnos a hacer sus propios viveros.
Dio plantones a los reclusos de
las cárceles e incluso a los soldados, y les dijo que llevaran el arma en una
mano y un plantón en la otra. Así serian buenos soldados.

Han transcurrido 30 años
y Wangari, junto a las mujeres y hombres de su país, han logrado plantar 30
millones de árboles y la plantación aún continua. Porque como decía Wangari “Cuando el suelo está desprotegido, está
pidiendo ayuda, está desnudo y necesita que le vistan. Es la naturaleza del
país. Necesita color, necesita su manto verde”.
miércoles, 16 de mayo de 2018
El Monstruo de Colores, de Anna Llenas
Los niños y niñas han escuchado la historia del monstruo de colores y nos han contado sobres sus emociones
Javier, contento, con un ojo radiante
Oriol, contento
y bailarín
Álvaro está alegre y jaranero
Daniel sonriente , con un aspecto optimista
Carla está enamorada, casi derretida
Pablo también está contento (a él le gusta decir “coteto”) y muy risueño
Rocío está tan contenta que salta de gozo
Ángela, en cambio, está tan enfadada que se ha puesto dos
lazos de diferentes colores
Paula está enamorada, y se nota en la pupila de sus ojos
Nicolás está alegre y encantado con su nuevo peinado
África es feliz y está orgullosa de sus coletas
Lia está enamorada de su mamá y le da besos con sabor a frutas
Pepe es un niño feliz y quiere animar a su triste dinosaurio
y al monstruo enfados
jueves, 19 de abril de 2018
C u e n t a c u e n t o s “VACÍO” de Anna LLenas
La vida está llena de encuentros, y también de pérdidas.
"VACÍO", DE ANNA LLENAS es un libro que nos habla de la resiliencia, o la capacidad de sobreponerse a la adversidad y encontrarle un sentido.
En la sesión de cuentacuentos, cada niño y niña interpretó este relato según sus propias vivencias , y pensó en llenar ese vacío según sus perspectivas y anhelos personales
"VACÍO", DE ANNA LLENAS es un libro que nos habla de la resiliencia, o la capacidad de sobreponerse a la adversidad y encontrarle un sentido.
En la sesión de cuentacuentos, cada niño y niña interpretó este relato según sus propias vivencias , y pensó en llenar ese vacío según sus perspectivas y anhelos personales
martes, 3 de abril de 2018
Cuentacuentos. Habría que... de Thierry Lenain y Olivier Tallec
En el cuentacuentos del pasado 2 de abril
que se realizó en la biblioteca se contó la historia de aquel niño que estaba sentado en su isla mirando el mundo y reflexionado. Vio guerras, hambre contaminación y abusos de poder. Y también vio muchas lágrimas y pocos abrazos de amor. Pensó que habría mucho que cambiar en este mundo...
Es la historia que encontramos en el libro "Habría que..." de Thierry Lenain y Olivier Tallec.
Y se le pidió a cada niño y niña que expresaran lo que a ellos les gustaría hacer para mejorar el mundo...
... y este fue el resultado.
Iria tiene muchas ideas para mejorarlo todo. ella misma lo explica mejor que nadie con su dibujo.
¿Y tú, qué harías?
Si quieres utiliza esta plantilla para mostrarnos tus ideas.
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